Los científicos están impulsando la investigación para crear nuevas terapias que traten esta afección tan extendida.
Para quienes reciben este diagnóstico, la experiencia varía considerablemente según el tipo, la etapa y el tamaño del tumor. A continuación, se detallan los diferentes tipos de tumores cerebrales y los avances en la investigación que están dando lugar a nuevas opciones de tratamiento.
Cada año, cerca de 300 000 personas en todo el mundo son diagnosticadas con un tumor cerebral. Un tumor cerebral es un cúmulo de células anormales que crecen en el cerebro o en tejidos cercanos, como los nervios, la glándula pituitaria y las leptomeninges (las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal).
Cuando un cáncer se origina en otra parte del cuerpo pero se disemina al cerebro, se denomina tumor cerebral secundario o metastásico. Estos tumores tienen cinco veces más probabilidades de aparecer que los tumores cerebrales primarios. Los tipos de cáncer con mayor probabilidad de diseminarse al cerebro son el de pulmón, mama, piel, colon y riñón.
Tumores cerebrales primarios versus secundarios
Cuando el cáncer se origina en el cerebro, se denomina tumor cerebral primario. Existen más de 120 tipos distintos de tumores cerebrales primarios, cada uno con diferentes síntomas, pronóstico y opciones de tratamiento.
Grados de tumores cerebrales primarios
Tumores cerebrales no cancerosos de grados I y II
No todos los tumores cerebrales son cancerosos. Algunos tumores pueden ser benignos, y en esos casos, es poco probable que crezcan rápidamente o se diseminen a otros órganos. Sin embargo, un tumor cerebral benigno puede ser grave, ya que el cráneo limita el espacio disponible para su crecimiento. En última instancia, el tumor benigno puede comprimir el tejido cerebral y provocar síntomas que empeoran gradualmente. Estos síntomas pueden incluir dolores de cabeza, convulsiones, debilidad o cambios de personalidad. La cirugía, la quimioterapia y la radioterapia son opciones de tratamiento para los tumores cerebrales de grados I y II.
Grados III y IV: Tumores cerebrales cancerosos
Un tumor cerebral de grado III o IV es maligno y tiene mayor probabilidad de crecer rápidamente. El tamaño y la velocidad de crecimiento suelen determinar la gravedad de los síntomas en los tumores de grado III y IV.
Las opciones de tratamiento pueden incluir cirugía, quimiorradiación y campos de tratamiento tumoral (TT Fields), que dirigen campos eléctricos a las células para ralentizar su crecimiento y propagación. Un plan de tratamiento puede incluir una combinación de estas terapias; por ejemplo, una cirugía puede extirpar la mayor parte del cáncer y una segunda terapia, como la radioterapia o la quimioterapia (también llamada terapia adyuvante), puede tratar las células restantes.
¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar un tumor cerebral y se pueden prevenir?
La mayoría de los tumores cerebrales primarios carecen de una causa directa, pero algunos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar uno, entre ellos:
• Una edad superior a 50 años
• Antecedentes familiares de tumores cerebrales
• Antecedentes de radioterapia para otros tipos de cáncer.
Para las personas con antecedentes familiares de cáncer cerebral, las pruebas de detección son vitales para un diagnóstico precoz, cuando los tumores suelen ser más tratables. Para quienes no tienen antecedentes familiares, las recomendaciones comunes para ayudar a prevenir el desarrollo de un tumor cerebral incluyen:
• Consumir una dieta saludable
• Evitar carcinógenos como el tabaco.
• Practicar una buena higiene del sueño
• Mantener un estilo de vida activo y hacer ejercicio con regularidad.
El futuro de las terapias contra el cáncer cerebral
Para quienes están en riesgo o ya han sido diagnosticados, los investigadores trabajan en nuevas terapias para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de los tumores cerebrales primarios. Si bien los tratamientos estándar actualmente se basan en cirugía, radioterapia y quimioterapia, los avances podrían brindar nuevas opciones de tratamiento para los pacientes en los próximos años. Algunos avances de investigación prometedores incluyen:
Terapia con células T CAR
Un tratamiento prometedor para los cánceres cerebrales, especialmente el glioblastoma, el tumor cerebral más común en adultos, es la terapia con células T CAR. En este tipo de terapia, los médicos inyectan un gen que combate el cáncer en las células T del paciente. La terapia con células T CAR ya ha demostrado ser eficaz en personas con cánceres de la sangre, y actualmente se están realizando ensayos clínicos para evaluar su potencial en el tratamiento de tumores cerebrales.
Terapias dirigidas
Algunos medicamentos pueden actuar sobre cambios específicos dentro de una célula tumoral que provocan su crecimiento. Si bien estas terapias dirigidas se encuentran en sus primeras etapas para el cáncer cerebral, algunas están comenzando a usarse junto con la quimioterapia o en lugar de ella cuando otras terapias no han sido efectivas.
Inteligencia artificial
¿Podrían las computadoras predecir cómo responderá un tumor cerebral a la radioterapia? Los científicos están estudiando cómo podrían usar la inteligencia artificial para analizar una resonancia magnética y determinar cómo responderá un tumor en particular a la radiación incluso antes de que comience el tratamiento.
virus
Otra terapia de vanguardia implica el uso de virus. La inmunoviroterapia oncolítica G207 utiliza un virus genéticamente modificado para atacar las células del tumor. Este enfoque innovador ofrece una opción de tratamiento que puede utilizarse junto con la radioterapia o como alternativa a ella.
Para quienes padecen un tumor cerebral, estas nuevas terapias, y otras que están en desarrollo, ofrecen esperanza de cura y la promesa de una vida más larga y saludable.
