Aproximadamente 600.000 personas en Estados Unidos y Canadá padecen la enfermedad de Parkinson, y los investigadores conocen desde hace tiempo el mayor riesgo que conlleva la edad. Los hombres y las mujeres posmenopáusicas tienen un mayor riesgo de desarrollar Parkinson que las mujeres premenopáusicas, lo que llevó a los investigadores a examinar la relación entre el estrógeno y esta enfermedad. Un estudio reciente en ratones concluyó que el estrógeno podría estar directamente relacionado con la incidencia de Parkinson, lo que ofrece la esperanza de que pueda constituir la base de futuros tratamientos.
Comprender la etiología del Parkinson es crucial para encontrar una cura.
Al igual que muchas otras enfermedades neurodegenerativas, actualmente no existe cura para el Parkinson. Si bien existen tratamientos para aliviar los síntomas, comprender la etiología de la enfermedad es fundamental para encontrar una cura.
Aunque todavía no existen tratamientos disponibles, los científicos al menos han identificado la causa principal del Parkinson: una versión mutada y más corta de lo normal de una proteína llamada alfa-sinucleína.
“La alfa-sinucleína se acumula en las neuronas productoras de dopamina, responsables de coordinar los movimientos, y forma estructuras llamadas cuerpos de Lewy y neuritas. Con el tiempo, esta acumulación impide el funcionamiento de las células cerebrales y, finalmente, provoca su muerte. La consiguiente pérdida de neuronas causa los problemas de movimiento característicos de la enfermedad de Parkinson, como temblores y rigidez.”
Lo que demostraron los estudios
Estudios anteriores, como uno realizado en 2004 Un equipo de investigadores italianos creó el marco para el estudio de 2019 de la Facultad de Medicina de Harvard. Además, un equipo de investigación de la Clínica Mayo descubrió que las mujeres a las que se les había extirpado uno o ambos ovarios presentaban una mayor tasa de deterioro cognitivo y un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson. La teoría empezaba a afianzarse: el estrógeno desempeña un papel en la protección del cerebro.
En un ensayo con ratones, investigadores de Harvard descubrieron que las hembras presentaban síntomas de degeneración menos graves que los machos, los cuales mejoraron aún más con la terapia de estrógenos. Los ratones machos mostraron una menor pérdida nerviosa y una mejoría en los síntomas motores con dicha terapia. Si bien los mecanismos que explican los efectos neuroprotectores de los estrógenos aún no se comprenden del todo, estos hallazgos iniciales son prometedores.
Aunque parece que todavía estamos lejos de encontrar una cura, si le han diagnosticado la enfermedad de Parkinson, una segunda opinión médica de WorldCare garantizará que su diagnóstico sea preciso y que esté recibiendo la atención óptima. Si usted es miembro de WorldCare y le han diagnosticado la enfermedad de Parkinson, Póngase en contacto con WorldCare hoy mismo para solicitar una segunda opinión médica.
Fuente: https://www.medicalnewstoday.com/articles/326021.php
