El cáncer de ovario se produce cuando se forman células cancerosas en los ovarios, que son glándulas del tamaño de una almendra ubicadas a ambos lados del útero. Cuando estas células cancerosas se multiplican, forman un tumor. En etapas avanzadas de la enfermedad, estas células pueden diseminarse a otras áreas del cuerpo, comenzando por los ganglios linfáticos cercanos y la cavidad peritoneal.
Cada año se diagnostican alrededor de 320.000 nuevos casos en todo el mundo, con la mayoría de los diagnósticos en China, India y Estados Unidos, según el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer Internacional. Esto convierte al cáncer de ovario en la 18.ª causa de muerte.el Es el cáncer más común, o el octavo más común en mujeres.
Existen tres tipos principales:
1. Cáncer epitelial de ovario: Este tipo de cáncer se origina en el tejido epitelial que rodea los ovarios e incluye también los cánceres de trompas de Falopio y los cánceres peritoneales. Más del 90% de los diagnósticos de esta enfermedad corresponden a cáncer epitelial de ovario.
2. Tumores estromales: Estos tumores se originan en el tejido conectivo de los ovarios que produce estrógeno y progesterona. La mayoría de las mujeres que desarrollan tumores estromales tienen más de 50 años, aunque también pueden aparecer en niñas. Este tipo de cáncer es poco frecuente y se diagnostica con mayor frecuencia en etapas tempranas que otros tipos.
3. Tumores de células germinales: Este tipo de cáncer se desarrolla en los óvulos del ovario. Se trata de una forma poco común de la enfermedad, y es más frecuente en mujeres menores de 30 años.
¿Quiénes están en riesgo?
Algunos de los factores que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de ovario incluyen:
• EdadEs más probable que se diagnostique en adultos mayores y se desarrolla con mayor frecuencia después de la menopausia.
• Historia familiarTener un familiar cercano (como la madre, la hermana o la hija) que haya padecido la enfermedad aumenta la probabilidad de que una mujer también la desarrolle.
• PesoLas mujeres con sobrepeso u obesidad —con un índice de masa corporal superior a 30— tienen más probabilidades de desarrollar este tipo de cáncer.
• EndometriosisLas mujeres que padecen endometriosis, una afección en la que crece tejido similar al revestimiento uterino fuera del útero, tienen mayor probabilidad de desarrollar cáncer de ovario. Sin embargo, la mayoría de las mujeres con endometriosis nunca desarrollarán cáncer de ovario.
• Cáncer de mamaTener antecedentes de cáncer de mama puede aumentar la probabilidad de desarrollarlo, ya que ambos tipos de cáncer comparten muchos de los mismos factores de riesgo.
• Nunca haber estado embarazada: Una persona que nunca ha estado embarazada tiene un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad.
¿Cuáles son los síntomas del cáncer de ovario?
Desafortunadamente, el cáncer de ovario a menudo no causa síntomas en sus etapas iniciales. Cuando aparecen los síntomas, estos pueden incluir:
• Dolor o hinchazón abdominal
• Pérdida de peso no deseada
• Dolor en la zona pélvica o en la espalda
• Fatiga
• Micción frecuente o urgencia miccional
• Sentirse lleno más rápidamente al comer
¿Cómo se trata?
Uno de los tratamientos más comunes para este tipo de cáncer es la combinación de cirugía y quimioterapia. Recientemente, se han aprobado nuevos tipos de quimioterapia, lo que amplía las opciones de tratamiento para oncólogos y pacientes. Además, las terapias dirigidas han surgido recientemente como una opción para el cáncer de ovario avanzado.
Entre los avances más prometedores en la investigación del cáncer de ovario avanzado se encuentra la terapia con células T CAR. En este tipo de tratamiento oncológico, las propias células de la paciente se reprograman para atacar los agentes causantes del cáncer. Esta terapia ya ha revolucionado el tratamiento de cánceres de la sangre, como la leucemia. Actualmente, las terapias con células T CAR se están probando en ensayos clínicos para tumores sólidos, incluido el cáncer de ovario. Los investigadores confían en que la terapia con células T CAR pueda convertirse en un tratamiento eficaz para el cáncer de ovario avanzado.
¿Se puede prevenir el cáncer de ovario?
Si bien este cáncer no se puede prevenir, existen maneras de reducir el riesgo o detectarlo precozmente. El cáncer de ovario generalmente no se diagnostica hasta que se encuentra en las etapas 3 o 4, cuando requiere tratamientos más agresivos. Al recopilar los antecedentes familiares de las pacientes e informarles sobre los síntomas, los médicos esperan detectarlo antes.
Existen varias maneras de reducir el riesgo de cáncer de ovario. Detener la ovulación disminuye el riesgo, lo cual se puede lograr mediante anticonceptivos, ligadura de trompas, histerectomía, embarazo o lactancia. Las mujeres también pueden optar por realizarse pruebas genéticas, las cuales pueden detectar la presencia de ciertas mutaciones genéticas que aumentan el riesgo.
Gracias a una mejor comprensión de los síntomas y los riesgos, y al desarrollo de opciones de tratamiento nuevas y mejoradas, las mujeres diagnosticadas con cáncer de ovario tienen esperanza de un futuro mejor.
