La experiencia de un evento peligroso o traumático puede desencadenar un trastorno de salud mental llamado trastorno de estrés postraumático (TEPT). Quienes padecen TEPT pueden revivir el evento traumático a través de pesadillas, recuerdos o flashbacks, lo que puede afectar significativamente su salud física y mental. Una persona con este trastorno puede seguir sintiendo miedo, estrés y ansiedad meses o incluso años después de que el peligro haya pasado.
Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 3,91% de la población mundial experimentará un trastorno de estrés postraumático (TEPT) a lo largo de su vida, es decir, aproximadamente una de cada once personas. Puede afectar a personas de todas las edades, incluidos los niños pequeños.
¿Cuáles son los síntomas del trastorno de estrés postraumático (TEPT)?
Los síntomas suelen ser físicos, mentales y emocionales. Los recuerdos intrusivos de un evento traumático pueden causar sudoración y taquicardia. Esto puede llevar a la persona a distorsionar su memoria del evento e incluso a culparse a sí misma. Los efectos del TEPT pueden provocar aislamiento, especialmente de personas o lugares que recuerden el trauma, lo que puede derivar en soledad. Las personas con este trastorno también tienen mayor riesgo de sufrir depresión, abuso de sustancias y pensamientos suicidas.
Otros síntomas incluyen:
• Dificultad para concentrarse
• Nerviosismo y ansiedad
• Dificultad para conciliar el sueño o para permanecer dormido
• Se vuelve fácil de sobresaltarse
• Dificultad para sentir felicidad
• Sentirse tenso, irritable y desconfiado
• Conductas autodestructivas, como el consumo de drogas o la autolesión.
• Sentimientos de culpa
El trastorno de estrés postraumático (TEPT) se diagnostica en personas que presentan síntomas que interfieren con su vida diaria durante al menos un mes. Si bien los síntomas suelen comenzar dentro de los tres meses posteriores al evento traumático, en ocasiones pueden desarrollarse más tarde, incluso años después. Los veteranos militares suelen ser quienes presentan un inicio tardío.
Algunas personas que desarrollan síntomas de TEPT verán cómo estos desaparecen en cuestión de semanas. Otras, en cambio, seguirán reviviendo el suceso traumático durante meses o años.
¿Cuáles son los factores de riesgo?
Casi todas las personas experimentarán un evento traumático a lo largo de su vida que podría causar trastorno de estrés postraumático (TEPT), pero la mayoría no lo desarrollará. Entre los factores que aumentan el riesgo de desarrollar TEPT se incluyen causas sociales y genéticas. Los grupos con mayor riesgo de desarrollar TEPT tras un evento traumático incluyen:
• Quienes hayan experimentado traumas previos, especialmente durante su infancia.
• Con antecedentes familiares de enfermedad mental
• Quienes carecen de apoyo social
• Con antecedentes de abuso de sustancias
• Quienes evitan hablar del suceso traumático
• Quienes experimentan un evento traumático que causa factores de estrés adicionales, como la pérdida del trabajo o la vivienda o la muerte de un ser querido.
¿Cómo se trata?
Hay esperanza para las personas con TEPT: muchas se recuperarán de este trastorno. Existen tratamientos eficaces disponibles a través de profesionales de la salud que pueden ayudarles a controlar sus síntomas y a sentirse menos solos y temerosos. Estos tratamientos incluyen:
• Terapia de conversaciónLa terapia conversacional, también llamada psicoterapia, puede ayudar a las personas a desarrollar estrategias de afrontamiento y a cambiar su forma de pensar sobre el evento traumático.
• MedicamentosLos medicamentos, que suelen utilizarse junto con la terapia psicológica, pueden disminuir la gravedad de los síntomas del trastorno de estrés postraumático (TEPT). Estos medicamentos pueden tardar varias semanas en hacer efecto y, a menudo, constituyen un tratamiento temporal.
También existen grupos de apoyo entre iguales para ayudar a las personas con TEPT a conocer a otras que también lo padecen, conectándolas con consejos, apoyo y una comunidad.
Si usted o un ser querido padece trastorno de estrés postraumático (TEPT), el primer paso es contactar a su médico o profesional de la salud para una evaluación. No sufra en silencio: busque la ayuda que necesita para volver a vivir el presente.
